30 de junio de 2008

CÓMO DISFRUTAR EL CANNIBAL TWIST.

A continuación pongo unas breves instrucciones de cómo Ud. podrá disfrutar la lectura de este su blog.

La mayoría de las entradas están acompañadas por música, cosa que muchos no habían notado, es por esto que hago esta pequeña nota. Al final de cada entrada hay unas pequeñas imágenes como esta: esto indica que dándole click sobre el botón rojo iniciara la canción que se anuncia en el texto de cada pequeño reproductor.

Al entrar al blog, Ud. podrá notar que se inicia música de fondo, si a ud no le place escuchar el programa puede darle pausa para dejarlo de escuchar o bien si desea escucharlo completo es recomendable pausarlo por 2 minutos para cargar el programa completo y después darle reproducir.

Si Ud. desea comunicarse con los desarrolladores del cannibal twist lo puede hacer de dos maneras:

1. En la parte de inferior de cada post hay una frase pequeña que dice “comentarios” en la cual al darle click abre una ventana emergente donde podrán colocar el comentario que sea de su agrado, para esto es recomendable que utilicen su nombre para nosotros saber quién nos lee. Ha habido muchos comentarios anónimos, son recibidos pero no desagradan las críticas sin rostro.

2. Puede comunicarse por medio de la caja de comentarios, es una forma mas fácil de hacerlo, además de que todo el que entre al blog lo podrá ver.

Para el cannibal twist es importante la opinión de Ud., y agradecemos las criticas que nos han hecho llegar, es por eso que queremos que disfruten el blog utilizando los recursos que le hemos venido adhiriendo.

Reflexiones de un hombre amargado


“Existe un estado irremediable…porque

su origen se pierde en la oscuridad”.

Henry Millar

Por: Salvador Munguía

Para “el Chuy”

“Ya me tienes hasta la madre tu y tus viciosos amigos”. “Espero que cuando regrese de trabajar se hayan ido estos holgazanes”. “Entiende que aquí no es ni bar, ni putero”. Fueron las primeras sentencias que pronunciaba Rocio antes de partir de casa. A esas horas el departamento se encontraba deprimente, Paco dormitando con la cabeza dentro del retrete, Alberto seguía fumando crack, Maicol recogiendo los últimos trozos de vidrio de la mesa que acababa de romper, Manuel bailando por décima vez “haciéndote el amor” de lo “Locos del Ritmo”, (¿qué no puede poner otra canción el cabrón?) para variar el Pistico cogiendo con una de sus putas en el cuarto de mi futuro hijo o hija. Yo por mi parte, me encontraba reflexivo, triste, harto, crudo, asqueado.

Antes de continuar, no quisiera que éste escrito se tomara como quejumbroso y lastimero. Aclaro que si bebo lo hago como refugio, y si escribo es por algún extraño reflejo.

Mi vida era un desastre, 8 meses atrás me habían echado del bufete de abogados, a mis 33 años era considerado un digno y buen prospecto litigante. Sin embargo, mis ideas se oponían al grupo de compañeros traidores, conspiradores, corruptos.

Nunca creí que el matrimonio pudiera salvarme del hoyo en que me encontraba. Considero que una persona racional y con sentido común no arruina su vida uniéndose o casándose. Pero yo no estaba en condiciones para pensar claramente, y si le dejas a una mujer un instante para que ella tome las decisiones, te jodiste.

Cumplí 1 año de casado y la verdad es que me siento más vacío que cuando vivía solo. Alguien me dijo que mientras siguiera sintiendo nostalgia por la vida de soltero, no superaría mi amargura. Pero ¿qué puedo extrañar?, ¿tirarme algunas amiguitas?, ¿encerrarme con mi excretaría los fines de semana?, ¿hacer fiestas en mi casa?, ¿salir con mis mediocres amigos?. Por supuesto que no, no extrañó nada de eso. Es simplemente soportar mi amargura solo. ¿Qué necesidad tener que aguantarme?

No estoy tan seguro de lo que voy afirmar, ni intento justificarme, pero me he vuelto un cínico bebedor, lo hago cada día con más empeño, le dedico más tiempo, lo hago con más arrojo y descaro, y esto se lo debo a mi desgraciada vida de casado. Es tan triste.

La verdad es que no sé porque bebo, ni siquiera me gusta, no me gusta lo ardiente del tequila, ni lo dulce del ron, mucho menos lo amargoso de la cerveza. Tampoco me considero un enfermo alcohólico, no existe tal enfermedad. Ya me imagino preguntando a los vecinos, “de que murió”, y contestar a más de algún ignorante, “murió de alcoholismo”. Uno no muere por eso, es como si dijéramos murió de un susto, o de tristeza. Uno se muere porque dejaron de funcionar los riñones, porque el corazón de pronto se paro, o porque el páncreas valió un carajo. Uno recurre a la bebida o las drogas por necesidad. Para despistar, para distraer la angustia que llevamos dentro, para adormecer el espíritu.

Estoy preocupado, confundido, en menos de 5 meses Rocio traerá a este desdichado mundo a un ser vivo producto de nuestras entrañas. ¿Acaso no nos basta con destruirnos a nosotros mismos? La respuesta es No. Somos mejores cuando se trata de destruir a los demás.

Como es posible que sigamos actuando tan absurdo, que seamos tan inconscientes e incongruentes, que nos domine el cuerpo y las pasiones antes que la mente y la razón, como se nos ocurre seguir procreando como animales ante la maldad, la desgracia, la injusticia, el desamor, la locura, la idiotez. Mi retoño no me lo va a perdonar, seguramente me cuestionará: ¿quién te ha preguntado si quise venir a tu lupanar? No sabré que contestarle…. y tiene razón, a mi nadie me consulto.

20 de junio de 2008

Lust, Lust,Lust.

Por: Gilberto Pizarro Pineda

La debilidad es tal que no logras dormir, el agudo sabor de la navaja que ahora penetra el hueso frontal de tu cráneo es tan acido que solo sientes como el oxido se va impregnando en toda tu piel, comienzas a sentir como palpita la herida y procuras concentrarte en otra cosa para que el dolor pase más rápido, sabes que este no cesara ignorándolo, tratas de escuchar la lluvia para que tranquilice tu malestar, distraerte no te sirve de nada; por que no mejor disfrutas de ese momento, disfrutar del dolor que ahora invade tu cabeza, del no poder dormir, de la tensión, de los disparos repetitivos de aquella metralla que grita en tu vecindario; del hecho de que tu respiración calmada no te sirva de nada para buscar alivio. (Si sientes que te esta llevando la chingada… disfrútalo tal vez sea la ultima vez que tengas oportunidad de sentirlo..) Ése rever en tu cabeza va transformado el dolor en un canto melancólico, y a convertido el malestar en dulce gozo, así es como repentinamente te encuentras sumergido en recuerdos que nunca tuviste oportunidad de vivir, ha comenzado a tener sentido esa migraña. La melodía de sleepwalk te acompaña y por fin disfrutas del estado en que te encuentras. Es así como suenan para mí los raveonettes, es la nostalgia de tiempos que nunca conocí. Los raveonettes se caracterizan por mezclar sonidos de guitarras garaje, con fuertes influencias de rock and roll clásico, una guitarra distorsionada en segundo plano acompañanda de dos voces hipnóticas, es eso entre otras cosas lo que caracteriza la música de este dúo danés, integrados por: Sune Rose Wagner (en guitarra y voz) y Sharin Foo (en bajo y voz). Si bien su sonido puede ser identificado como vintage, las voces tiene mucha influencia de grupos como the jesus and mary chain o la velvet underground. Su ultimo disco llamado “lust, lust, lust” se caracteriza por ser mucho mas melancólico que sus anteriores; “Chain gang of love” (muy buen disco bastante estruendoso que añora al surf rock) y “Pretty in Black” (con sonido mas garaje que el anterior). "Lust, lust, lust" Tal vez no sea el mejor disco de ellos, pero esta dentro de mis favoritos sobre todo durante los días lluviosos que acompañan estos tiempos. Seguiría hablando de este disco pero seria muy egoísta solo dar mi opinión (la cual estaría también por de mas errada) así que les dejo estos dos videos de su nuevo disco, el primero que es el sencillo se llama “Aly, walk whith me” y el segundo video “Dead sound”. ¿Aún duele?

19 de junio de 2008

Un dulce olor a campo

Muchas gracias a los colaboradores 'ocasionales' de Cannibal Twist que gracias a ellos han enriquecido este blog con interesates reflexiones del Mèxico actual, tal es el caso del reconocido escritor y poeta Gaspar Aguilera, así como también de la escritora Rafaela Rentería (musa de Gapar) por sus escritos mordazes y críticos de nuestra sociedad.

El siguiente texto es de Francisco Valenzuela, es económista y dizque periodista, de las pocas cosas buenas que hace, es editar mensualmente la revista Réves en la ciudad de Morelia. Este texto es un ejemplo del sarcasmo, el humor negro y la provocación de la literatura 'insolente' del buen Paco, al que por cierto también se le agradece su participación para este blog. Si usted lo conoce, cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia...he aquì lo escrito....

Un dulce olor a campo

Por: Francisco Valenzuela

“Idiota”. “Me caes gordo”. “Te odio”. “Nunca me pones atención”. “Tu agenda siempre está llena”. Así solían ser los reclamos de Lizette, una chava que estudia Letras y tiene todas sus esperanzas puestas en la trova y la poesía. De ella sólo eso conozco, pues ignoro otros detalles como la fecha de su cumpleaños, sus apellidos, el número de hermanos, o si prefiere al pan Wonder sobre el Bimbo. Según ella, las parejas deben conocerse a fondo y solucionar juntos sus problemas, aunque a mí siempre me ha resultado más excitante amanecer al lado de una semidesconocida. Pero no es de Lizette de quien quería platicar, sino de cómo llegué a Tico, pueblo michoacano en el que me autoexilié por cuatro meses.

Todo comenzó cuando Laura, la mujer que llevaba la contabilidad de mi negocio, me informó que por algún descuido había olvidado hacer la declaración anual ante la Secretaría de Hacienda, detallito que tendría que cubrir yo a un costo del que ya no quiero ni acordarme. Laura, al igual que muchas mujeres que conozco, es una puerca que va por la vida con bandera de puritana, pero lo que realmente quiere es sexo y un poco de cocaína. —Si pasas esta noche conmigo te prometo que mañana solucionamos lo de Hacienda, sólo los pendejos pagan impuestos, o los que tienen contadores pendejos, pero tú, papito, tienes la mejor contadora del país—. Laura es tan fea como un reptil y tan desagradable como un político en campaña, pero a fin de cuentas me tenía en sus manos y no tuve más remedio que aceptar su asquerosa proposición. Fue en su casa, practicamos diversas posiciones, y mientras ella gritaba y gemía, yo pensaba en que una vez solucionado ese problema cambiaría de contador y jamás la volvería a buscar. ¿Qué necesidad tenía yo de acostarme con un animal como ese?

A la vuelta de algunos días, un nuevo requerimiento estaba bajo mi puerta, era el amable aviso para que, además de pagar el IVA e ISR, cubriera los respectivos recargos y multas por no ser un ciudadano cumplido, consciente de que los impuestos ayudan al país para mantener alumbradas las miserables calles donde pululan millones de ratas desempleadas o mal pagadas. Era obvio que Laura no había hecho su trabajo. Pensé en visitarla y clavarle doce puñaladas en su abultado abdomen, pero el tiempo apremiaba, no había margen para venganzas personales. En un par de horas metí las cosas más valiosas a la camioneta, incluyendo mi colección de Ozzi Osbourne. Los imbéciles de Hacienda no encontrarían rastro alguno de su contribuyente, era momento de dar un giro radical, de adaptarme a la vida de campo, en medio de tulipanes, borregos pelibuey y atardeceres sombríos.

Me recibió mi tío Ricardo, a quien conocí en la infancia cuando mi padre me obligaba a trabajar en el huerto herencia del abuelo. Ahora es un viejo decrépito, nostálgico por aquellos días en que las cosechas eran abundantes, bien pagadas. —Serán sólo un par de meses, tío, te prometo ayudar en todo lo que pueda, es hora de recordar viejos tiempos, ¿no te parece? —

Pero la realidad era otra, la vida en la ciudad dejó mi condición física en un estado lamentable; a mis 29 años estaba tan cansado como cualquier abuelo michoacano y mis manos se llenaban de callosidades con el mínimo esfuerzo. De todas formas el tío Ricardo nunca me reprochó nada. Se contentaba con platicarme sus vivencias en la guerra cristera, de cómo esos militares, hijos de la chingada, salían con una bala en medio de los ojos.

Así, en ese ambiente rural y variopinto, conocí a la mujer que terminó por desgraciarme la vida. Su nombre es Micaela, hija de don Tobías, cantinero del pueblo. En una noche donde la lluvia no paraba, le invité un trago aprovechando que su padre había salido por unos meses a los Estados Unidos. Terminamos revolcándonos en una granja, rodeados de guajolotes y conejos; con olor a mierda y pastizales. Micaela era muy intensa, muy caliente, pero por alguna extraña razón, propia de las pueblerinas, odiaba a los que llegaban de la ciudad. Lo descubrí al mirar sus ojos color caramelo que emitían señales de resentimiento indigenista. Fueron cuarenta minutos de un salvaje y rústico sexo; mientras yo frotaba sus generosos pezones, ella meneaba mi verga con violencia desenfrenada, teniendo en su enfermizo cerebro un infeliz desenlace.

Cuando había eyaculado la escasa lactosa de mis entrañas, busqué la cajetilla de Marlboro lights entre la mierda de los conejos, pero en menos de un instante, y sin decir agua va, la orate de Micaela me dio un rodillazo en los testículos ocasionando convulsiones que aún hoy me siguen atormentando. —Esto es para que no vengas a presumirnos a los del rancho, muchachito pendejo—.

Escribo esto desde otra ciudad, no quiero causar lástima ni pedir ayuda, de antemano sé que nadie podría entenderme, pero a veces para eso sirve la escritura, no para pedir becas o colaborar en un periódico, sino simplemente para escupir las frustraciones del destino. Mi vida ya no es la misma, y no es que antes tuviera mucho que hacer, pero ahora, bajo estas condiciones, mis días son muy aburridos, grises. Ya ni siquiera puedo rascarme los huevos.


10 de junio de 2008

Al estilo Hollywood

Por: Rafaela Rentería

Las esquinas de este día cuadrado, plano y gris tensan mi mandíbula, torpe, intento lavar los trastes sucios u ordenar la habitación, pero no, me voy de paso y la voluntad se resbala con el jabón, lo dejo para después, llevo trece días con insomnio y en estado zombie.

En realidad no tengo trabajo y las deudas comenzaron a rebozarme, aún no surten efecto las solicitudes de empleo, en algunas empresas es indignante el rechazo y el trato por el simple hecho de pedirlo.

Espero se me baje el susto y el desánimo que traigo atorado en la quijada y que no me deja dormir sí, porque después de recibir una violenta llamada intentando un secuestro que me dejó temblando, a las pocas semanas levantan a un abogado adinerado en pleno día en la avenida principal de la ciudad, con persecución a punta de armas de largo alcance al estilo Hollywood.

Es nuestra barbarie cotidiana. Sí, me asustan las armas pero no me sorprende, comprendo su enojo y desesperación por el hambre, también ese instinto animal de sobrevivir a cambio de la vida del otro, porque yo lo estoy sintiendo ahora, pero mi cobardía es mayor, prefiero trabarme, aunque bueno, si cambio de opinión anoté el teléfono celular que apareció en la manta colgada del puente peatonal en Tamaulipas, para poderse reclutar con los zetas, para variar no cumplo con el requisito de ser exmilitar o exjudicial, espero que mi título universitario pueda servir de algo con los zetas y así destrabar esta quijada. Pero me siguen dando miedo las pinches armas…

6 de junio de 2008

Para que vivamos mejor…

En el cannibal twist ofrecemos un horizonte diferente a cualquier otro blog, y en los últimos post hemos tenido el agrado de compartir con ustedes (los que si leen) textos de diferentes autores, entre ellos el escritor y poeta Gaspar Aguilera, quien además de ser un gran amigo ha compartido con nosotros una visión diferente de la vida cotidiana. En el blog contamos con millones de bits libres para que autores como Gaspar compartan con nosotros su pensar haciendo uso de la libertad de expresión la cual caracteriza el CT. Como breve introducción compartimos algunos datos del autor del siguiente post.

Gaspar Aguilera Díaz, (Parral, Chihuahua. 1947). Realizó la licenciatura en Derecho y Ciencias Sociales en la UMSNH. Ha publicado más de una decena de libros de poesía, ensayo y cuento, entre los que destacan Los ritos del obseso; Imágenes del viaje; y Noviembre y pájaros; ejerce el periodismo cultural desde 1978 en publicaciones del país y del extranjero. Ha impartido cursos de Literatura Mexicana y Latinoamericana, así como de cultura contemporánea en el Instituto de Romanística de la Universidad de Salzburgo.”

Para que vivamos mejor…

El miedo y el abuso del poder político

son veneno para la democracia.

R.G.

Por: Gaspar Aguilera Díaz

Las cifra son alarmantes y además no mienten: más de cuatro mil muertos en lo que va del lamentable sexenio que se auto anunció como el gobierno del empleo, del mejoramiento de la educación en el país, y de la seguridad para la ciudadanía. Después de unas elecciones más que dudosas, Felipe Calderón navega a duras penas en su segundo año con un país en crisis, con un índice bajísimo en producción, con un gabinete presidencial de ínfimo perfil -por decir lo menos-, sin un programa de gobierno responsable y serio, y con la amenaza de una crisis alimentaria que ya empezó a enseñar sus colmillos, y sobre todo, con un problema de inseguridad cotidiana sin registro en la historia contemporánea.

Es bien sabido que no puede haber mayor torpeza que contestar la violencia con más violencia, y el presidente en lugar de atacar a fondo y con toda energía los problemas que producen el narcotráfico, el desempleo, la educación en crisis permanente, el interminable éxodo de mexicanos a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de trabajo, la desatención al campo mexicano y a quienes se dedican a cultivar los alimentos básicos, entre otros.

Ha creído que militarizando al país hasta convertirlo en un estado de sitio, se podía acabar con el los problemas del narco, cuando se sabe que éste se ha infiltrado desde sexenios anteriores hasta los más altos niveles políticos.

Con todo lo que conlleva esta situación: -violación a los derechos humanos más elementales, arbitrariedad y abuso por parte de los militares, pérdida del respeto a las garantías individuales consagradas en la Constitución-, la ciudadanía ya no tiene protección ni en su propia casa y en cualquier momento puede ser testigo o lo que es peor víctima de un levantón.

Y por si esto fuera poco, hay que cuidarse de los secuestros express y las llamadas telefónicas para extorsionar y amenazar a la gente.

¡QUÉ HERMOSO PAÍS Y QUÉ BUENO ES VIVIR MEJOR … ¡